La Guardia Civil española perfecciona el buscador de 'ciberpedófilos' Hispalis

El Hispalis sirve para detectar a los internautas que se descargan pornografía infantil de las redes de intercambio de archivos peer to peer (P2P). Para ello la Guardia Civil marca una serie de vídeos o fotografías de menores que circulan por Internet para poder luego identificar la dirección IP -el número del ordenador desde el que se está haciendo la conexión- de la persona que se ha descargado esos archivos de contenido pedófilo. La herramienta permite detectar incluso el domicilio desde el que está contratada la línea telefónica en la que se ha realizado la descarga.
Esta tecnología supuso una revolución en la lucha contra las redes pedófilas y sirvió para identificar a miles de consumidores de pornografía infantil de todo el mundo desde Sevilla, ya que el buscador se creó precisamente en esta ciudad durante la edición anterior de este congreso.
Uno de los creadores del Hispalis, el comandante jefe de la unidad de Delitos Telemáticos de la Guardia Civil, Juan Salom, compareció ayer ante la prensa para analizar la situación que atraviesa actualmente la lucha contra la pederastia en Internet. Este experto detalló que uno de los principales problemas con los que se topan los agentes especializados es la existencia de "paraísos informáticos", es decir, países en los que la falta de legislación y de control policial impide sacar adelante operaciones contra la pedofilia. Son principalmente algunos estados del Este de Europa y de Asia, a los que los pedófilos incluso se desplazan para evitar ser arrestados.
El responsable de la unidad que lucha contra la pedofilia en Internet también valoró la evolución de este tipo de delitos en España. "No se trata de mandar un mensaje alarmista, pero es cierto que en España se consume pornografía infantil. No podemos saber cuánto, si más o menos que antes, pero , desde luego, existen pedófilos. Pero se consume mucho más a nivel mundial". Para los guardias especializados, el incremento de golpes a las redes de pederastas no significa que haya más pedófilos, sino que hay más presión policial y más control.
En palabras del propio Salom, este congreso servirá para "hacer amigos" con las policías de 12 países iberoamericanos para poder trabajar sin tanta carga burocrática como ocurre en la actualidad y ganar en coordinación. Así, si la Guardia Civil detecta a un pedófilo en Buenos Aires, los agentes podrán contactar por teléfono y poner el caso en manos de la Policía argentina, sin tener que llevar el asunto a Interpol y pasar numerosos trámites legales -la legislación de cada país es diferente- que supongan un retraso para la investigación.
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